Más de 400 personas asistieron a ciclo 2016 de charlas “Miércoles en la Academia” impartidas por CeBiB

Con casi 400 asistentes totales terminó el 31 de agosto el ciclo 2016 de charlas “Miércoles en la Academia”, iniciativa de la Academia Chilena de Ciencias y que este año contó con la participación de nueve investigadores titulares del Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB), quienes abordaron los últimos avances en biotecnología, bioingeniería y bioinformática.

Los científicos, representantes de las cinco universidades estatales que componen CeBiB, abordaron desde la búsqueda y desarrollo de nuevos fármacos, hasta los desafíos del manejo de grandes volúmenes de datos.

El ciclo comenzó con la charla “La prolongación de la vida y las bacterias del Desierto de Atacama”, impartida por Juan Asenjo, director de CeBiB, Premio Nacional de Ciencias y presidente de la Academia Chilena de Ciencias 2010-2016. En su presentación, el investigador -quien es profesor titular de la Universidad de Chile y coordinador del Programa de Postgrado del Departamento de Ingeniería Química y Biotecnología- abordó el desafío de descubrir y desarrollar nuevos antibióticos en un momento en que los patógenos se hacen cada vez más resistentes a los tratamientos existentes.

Carlos Conca, Premio Nacional de Ciencias, académico del Departamento de Ingeniería Matemática de la U. de Chile e investigador del Centro de Biotecnología y Bioingeniería y del Centro de Modelamiento Matemático, abordó el asombroso mundo de las matemáticas que se esconden detrás de muchos procesos. En especial, conversó con los asistentes sobre la búsqueda de un modelo matemático que permita entender en forma sistematizada las complejas relaciones que se dan en el sistema olfatorio.

Representantes de Antofagasta a Puerto Montt

La investigadora de CeBiB, Cristina Dorador, abordó en la tercera conferencia el asombro con el que el mundo científico está abordando el universo microbiano, mucho más complejo y diverso de lo que hasta ahora se había imaginado y con impacto en dimensiones insospechadas. En su exposición, la profesora asociada de la Universidad de Antofagasta comentó que “nuestro grupo investiga los microorganismos conocidos como extremófilos, que sobreviven en condiciones que se consideraban antes imposibles para la vida, como es el Desierto de Atacama”. Estos microorganismos poseen características únicas, potencialmente útiles para el ser humano.

En la cuarta conferencia, Álvaro Olivera -investigador de CeBiB y académico del Departamento de Ingeniería Química y Biotecnología- conversó con los asistentes sobre las herramientas que hoy permiten transformar completamente un microorganismo, convirtiéndolo en uno totalmente nuevo, con capacidades nunca antes vistas en la naturaleza. Esta área de investigación, conocida como Biología Sintética, permitirá crear microorganismos con funciones específicas para resolver problemas de nuestra sociedad.

Alejandro Buschmann, uno de los investigadores más destacados en Chile en el estudio de los ecosistemas marinos, abordó la problemática y riesgos que significa el elevado uso de antibióticos en acuicultura en Chile, ya que estos podrían estar generando resistencia y, además, afectar los sistemas cercanos a los cultivos de peces tratados con estos fármacos. Buschmann, profesor titular de la Universidad de Los Lagos e investigador en el Centro  I-Mar en Puerto Montt, señaló que naciones conocidas por su industria acuícola ya han tomado medidas para reducir al máximo el uso de antibióticos, implementando otros tipos de medidas sanitarias que protegen tanto a los cultivos como a los ecosistemas aledaños.

Los desafíos de la ciencias de la computación

Gonzalo Navarro, subdirector de CeBiB y académico del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile, explicó a los asistentes a la Academia Chilena de Ciencias los grandes desafíos que enfrentan en cuanto al manejo de grandes volúmenes de datos en áreas tan sensibles para la sociedad como es la genómica. Las proyecciones indican que para 2025 la genómica podría requerir 2 exabytes (EB) de almacenamiento al año, es decir, el doble de lo que necesitarían la astronomía o YouTube. Pero es probable que las cifras lleguen a 40 EB al año y no hay sistemas que hoy permitan almacenar y manejar con eficiencia esa información. El equipo de Navarro busca desarrollar plataformas digitales que reduzcan esa necesidad hasta en 99%.

Por su parte, Mauricio Marín -investigador titular de CeBiB y profesor titular de la Universidad de Santiago de Chile- compartió los desarrollos colaborativos que realizan los investigadores del Departamento de Ingeniería Informática, en una línea que llaman “computación solidaria”. Esta se basa en el uso de las redes ya existentes para optimizar datos que sean útiles a distintos tipos de usuarios, buscando resolver problemas y necesidades puntuales. Un ejemplo descrito por el académico es la necesidad de contar con información certera en situaciones de catástrofe, utilizando para ello aplicación móviles o televisores conectados a internet.

Antioxidantes desde nuevas fuentes

Las dos últimas charlas del ciclo 2016 abordaron desde dos líneas distintas de investigación el desafío de encontrar nuevas fuentes de antioxidantes y proteínas, tanto para consumo humano como para la industria de la alimentación animal.

Carolina Shene, académica de la Universidad de la Frontera e investigadora titular de CeBiB, describió las investigaciones que han permitido detectar el alto potencial nutracéutico de las microalgas, microorganismos unicelulares que poseen clorofila y realizan fotosíntesis. Una de las más conocidas es la espirulina, pero el equipo de Carolina Shene en la UFRO investiga otras especies y, particularmente, cuáles son sus condiciones óptimas de cultivo, pensando en su aplicación a gran escala. La investigadora señaló que estos trabajos podrían contribuir a encontrar nuevas fuentes de aporte de proteínas para la alimentación animal, que hoy sigue dependiendo de la harina de pescado, un recurso altamente depredado.

Finalmente, la profesora asociada del Departamento de Ingeniería Química y Biotecnología de la Universidad de Chile, María Elena Lienqueo, abordó el tremendo potencial que nuestro país tiene en las macroalgas, recursos que crecen en abundancia en nuestros mares, que no compiten por suelo agrícola ni agua potable, y que son ricas en compuestos de alto valor para el ser humano. El equipo de María Elena Lienqueo, investigadora titular de CeBiB, se encuentra estudiando las mejores formas de extraer de esa biomasa todos los componentes de valor, los que van desde azúcares para la producción de biocombustibles, hasta antioxidantes y proteínas.

Al término del ciclo, Juan Asenjo entregó diplomas por participación en las charlas a quienes asistieron a 7 de las 9 charlas.

Todas las conferencias se encontrarán disponibles en el canal de Youtube de CeBiB: www.youtube.com/cebib_chile